A 25 años del Fobaproa, la deuda aumenta 97.5 mdp diarios

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  • La deuda creció 1.25% en los últimos nueve meses en términos reales, es decir sin contar los efectos inflacionarios
  • El monto total de esa deuda equivale a los ingresos tributarios que captó el fisco por el IVA y el Impuesto sobre Producción y Servicios y a Gasolinas y Diésel obtenidos entre enero y septiembre pasados

Un cuarto de siglo después de la decisión del entonces presidente Ernesto Zedillo de rescatar al sector financiero al absorber sus pasivos para convertirlos en deuda pública, a través del llamado Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), la deuda generada ha sobrepasado la estimación original y va en aumento, de acuerdo con información oficial.

Para el final de septiembre de este año, la deuda creció 97 millones 500 mil pesos diarios, de 1 billón 32 mil 236 millones (en diciembre de 2018), a 1 billón 58 mil 567 millones (a septiembre 2019), es decir 26 mil 331 millones más, de acuerdo información del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).

Es decir, la deuda creció 1.25% en los últimos nueve meses en términos reales, es decir sin contar los efectos inflacionarios.

El monto total de esa deuda equivale a los ingresos tributarios que capta el fisco por concepto del Impuesto al Valor Agregado, más el Impuesto sobre Producción y Servicios y a Gasolinas y Diésel obtenidos entre enero y septiembre pasados, es decir 1 billón 144 mil millones de pesos.

La deuda bancaria está conformada por la intervención y saneamiento de los bancos. Después, del programa de capitalización y compra de cartera implementado entre 1996 y 1997 por el extinto Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), antecedente del IPAB, que absorbió los créditos incobrables de los bancos que se tradujeron en un fuerte incremento del costo fiscal del rescate y redujeron las pérdidas de bancos, accionistas o grandes deudores.

El rescate bancario inició en noviembre de 1994, con el salvamento de los entonces bancos Cremi y Unión, al final del gobierno de Carlos Salinas. El programa se amplió a otras instituciones con el cambio de administración en diciembre de ese año. Por ello se implementó el Fobaproa bajo la promesa de que no sería liquidado en no más de 20 años.

El pago de la deuda

Entre enero y septiembre de 2019 se usaron sólo en el pago de intereses, comisiones y gastos, 45 mil 371.7 millones de pesos, aumento de 14.6 por ciento respecto de los 38 mil 168.5 millones cubiertos en el mismo lapso de 2018.

Los gastos de operación y administración del IPAB se elevaron 152.22 por ciento en términos reales solo en nueve meses, al pasar de 91 millones en diciembre de 2018 a 231 millones de pesos a septiembre anterior.

Mientras que el IPAB se creó para garantizar, a través de un seguro, ahorros bancarios hasta por 400 mil unidades de inversión, es decir unos 2 millones 528 mil 884.80 pesos.

Este seguro para los ahorradores se nutre de las cuotas que todas las instituciones bancarias aportan. Durante el tercer trimestre de 2019 se recibieron 6 mil 176 millones de pesos. El 75% de estos recursos se destina al pago de obligaciones financieras derivadas del Programa de Apoyo a Ahorradores de la Banca y el resto, después de cubrir gastos de operación y administración, al Fobaproa.

Al cierre del tercer trimestre de 2019 el plazo promedio de los pasivos o deuda del instituto, medido a través de las emisiones de mercado, fue de 2.63 años, dato 0.03 años mayor al observado al término del tercer trimestre de 2018.

Para el cuarto trimestre de 2019 el IPAB colocará bonos por 55 mil 900 millones de pesos, periodo durante el cual el IPAB enfrentará vencimientos por 59 mil 300 millones de pesos.