Análisis semanal: 4 de noviembre

0
258

El problema no es prometer, eso lo hace cualquiera, sino cumplir ya en el poder. Y es que esto es lo que está pasando con Andrés Manuel López Obrador ya como presidente de México. Muchas de sus promesas se están estrellando con una realidad que él no quiere aceptar.

El tema de la economía –en especial el crecimiento del PIB– es sintomático en este sentido, pues pese a sus reiteradas declaraciones en el sentido de que este año se crecería al 2% –siempre apoyado por sus “otros datos”–, los analistas, indicadores e, incluso, las propias cifras oficiales apuntan a –si bien nos va– un aumento en el Producto Interno Bruto de cerca de 0%.

Es aquí en donde el tema de las expectativas cobra especial relevancia, pues teniendo a Estados Unidos con un crecimiento por encima del 3%, no se entiende como nuestro país ha caído en este asunto, aunque los propagandistas del lopezobradorismo se empeñen en decir que el neoliberalismo está en agonía, pese a que muchas de las medidas aplicadas por este gobierno siguen esta tendencia.

Así, conforme más ciudadanos vean como en sus bolsillos hay menos dinero y la noticia de que estamos en una recesión se esparza, veremos los esfuerzos del movimiento que llevó a la presidencia al tabasqueño para justificar el nulo crecimiento, por lo que podemos esperar cortinas de humo, más polarización y hasta la captura y prisión para algún miembro del gabinete anterior.

Y la pregunta se mantendrá, ¿cómo cumplir lo prometido?

La imagen de la semana

Mientras se debate lo de Culiacán, la novia de Peña Nieto sigue su recorrido en la prensa del corazón.

El meme de la semana

Conspiracy Theory

El caso de John Ackerman es uno que debe ser revisado a fondo. De ser uno de los más prestigiosos académicos del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, ha pasado a ser motivo de burlas y cuestionamientos por la manera en que defiende al gobierno lopezobradorista.

Apenas la semana pasada Guillermo Sheridan y Jesús Silva Herzog Márquez señalaban en sus respectivos artículos la manera y los argumentos que utiliza el también llamado en redes sociales “doctor doctor” –en alusión a su presunción por sus dos doctorados–, para cambiar la narrativa negativa en contra de algunas decisiones de la administración federal actual.

Uno de los argumentos utilizados por Ackerman, en especial respecto a lo sucedido en Culiacán, es que no se trató de una derrota del gobierno, sino que pese a la entrega de un presunto delincuente buscado y ya capturado, la derrota era para los cárteles del narcotráfico.

Ya antes este personaje se había referido a la mañanera como una fuente de vitalidad y certeza para él, por lo que vale la pena preguntarnos qué le pasó al que era un brillante académico y por qué terminó como un propagandista más de la 4T.