Una visión distinta para la @CNDH

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Amigos de #Indicador Político hace algunos días estuve en el Senado de la República para ver las distintas comparecencias de los aspirantes a presidir la Comisión Nacional de los Derechos Humanos [@CNDH] siendo la del Doctor Sergio Segreste Ríos [@SergioSegreste] la que más me llamó la atención, y por tal razón hoy se las comparto en este espacio:

“BUENAS TARDES SENADORAS Y SENADORES

Es indiscutible que, como lo dijo el Ilustre Benemérito de las Américas, “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Las revoluciones y guerras gestadas en el mundo han ocurrido precisamente por esa lucha de hombres y mujeres que han reclamado sus derechos fundamentales como son la vida, la paz, la libertad, la propiedad, la seguridad jurídica, la igualdad, a decidir, a opinar, a desarrollarse, etcétera. Cuando se violan esos derechos, suceden serios problemas sociales, los cuales siempre desembocan en conflictos sumamente difíciles y desgastantes para la población.

Los casos de violaciones a los derechos humanos en México, plantea mayores retos nacionales e internacionales para la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), estableciendo altas exigencias a las instituciones, donde este organismo público autónomo no es la excepción.

Los desequilibrios sociales reflejados en el acceso insuficiente a los derechos básicos, ponen de manifiesto la fragilidad del Estado de Derecho en algunos lugares del país. Esta situación ha dado como resultado un cambio en el rol de nuestra sociedad, estableciendo profundos cambios en la interacción y percepción frente a las instituciones y autoridades que lo integran. La sociedad mexicana identifica los aspectos negativos que deben transformase para construir una cultura de protección y defensa de los derechos humanos, así como en la mejora en el sistema judicial, el uso transparente de los recursos públicos, la resolución de conflictos sin el uso de la fuerza. Lo anterior, son factores primordiales a implementar para combatir en forma eficaz los niveles de bajos ingresos y condiciones de pobreza de las y los mexicanos en situaciones sociales adversas o de vulnerabilidad.

Para superar esta situación de pobreza y desigualdad social, traducida en una falta de oportunidades y exclusión social, es imperativo suplir las necesidades en materia de derechos humanos, trascendiendo el hiperpositivismo jurídico a fin de establecer acciones interdisciplinarias a través de políticas públicas que pongan como centro el desarrollo integral de las personas.

En este sentido, se deben fortalecer el trabajo interno de las instituciones, así como su compromiso y responsabilidad, que contribuyan a la promoción de acciones específicas en materia de derechos humanos en beneficio de las personas. La conformación de políticas públicas efectivas en defensa de los derechos humanos debe surgir de una nutrida respuesta institucional, social y civil, entendiendo que el objetivo de construir una cultura respetuosa en la materia; la cual no involucra sólo a la CNDH, sino por el contrario, atañe a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, así como a la sociedad en general. Esta situación plantea escenarios de cooperación e interdependencia entre los múltiples integrantes, con el fin de lograr respuestas interdisciplinarias y flexibles, con relaciones interinstitucionales estrechas y estratégicas con todos los involucrados en esta materia.

La CNDH debe estar consciente de esta realidad y contribuir a esta mejora a través de un análisis o diagnóstico situacional de los procesos y procedimientos organizacionales, y con un enfoque más preventivo que reactivo en materia de derechos humanos, por lo que se debe establecer acciones específicas que contribuyan a la protección y defensa, promoción y observancia, estudio y divulgación de los derechos humanos, así como al desarrollo institucional.

Lo anterior, con el firme propósito de lograr un aporte institucional acorde a las realidades y necesidades de la sociedad mexicana en un contexto de auténtica aplicación del Estado de Derecho.

De esta manera, se debe considerar necesario e indispensable fortalecer las aptitudes, actitudes, conocimientos y recursos, con el propósito de estar a la altura de las exigencias de la sociedad actual frente a los derechos humanos. Resulta preciso brindar una atención a la sociedad que responda a los principios de eficacia, eficiencia, calidad y economía. Para ello, no se debe escatimar en la revisión y actualización de los procedimientos estratégicos, administrativos y operacionales.

Respecto al primero, se debe establecer institucionalmente y de manera anual un Plan Estratégico, con la finalidad de establecer un camino claro y detallado de la institución, el cual conlleve a la definición de acciones sustantivas y operacionales alineados a los programas presupuestarios y con los ejes rectores u objetivos que la CNDH tiene determinados.

En relación a los ejes rectores, la protección y defensa debe proporcionar una debida atención, oportuna y adecuada, a las víctimas de presuntas violaciones para proteger y salvaguardar sus derechos. Asimismo, la promoción y observancia debe buscar la implementación y consolidación de una cultura de respeto a la dignidad humana y a la defensa de los derechos de las personas, la cual se puede lograr mediante labores de promoción en materia de derechos humanos con apoyo de diferentes actividades de capacitación, formación, difusión y divulgación dirigidas a servidores públicos y a la sociedad en general a nivel nacional. Igualmente, con el estudio y divulgación en materia de derechos humanos se deben desarrollar investigaciones, estudios y capacitaciones promoviendo una cultura de respeto a la dignidad humana, orientada a la academia y la interdisciplinariedad.

De igual manera, a través del desarrollo institucional se deberá apoyar los procesos de mejora para el cumplimiento de metas orientadas a la misión, visión, objetivos y estrategias institucionales. En este mismo sentido, tanto la normatividad, la modernización y simplificación de procesos y procedimientos, la confianza en la institución, la promoción de los derechos humanos y la oportunidad de crear sinergias para el fortalecimiento institucional, deben ser elementos clave en los objetivos de la CNDH.

Se considera fundamental que, a través de la simplificación normativa, se impulse la creación, armonización, cumplimiento y actualización de leyes e instrumentos normativos de política pública, que fomenten y aseguren la plena vigencia de los derechos humanos. Con la modernización y simplificación se pretendería optimizar los procesos y procedimientos institucionales por medio de procesos de sistematización y comunicación, así como con el fortalecimiento de la capacitación interna de manera integral.

La confianza en la institución es necesaria e indispensable, por ello se pretendería mejorar la calidad, calidez y accesibiidad de los servicios con un mayor acercamiento a la sociedad en general, particularmente con los grupos en situación de vulnerabilidad.

Cabe resaltar que, a través de la promoción, se buscaría consolidar una cultura preventiva y de respeto a los derechos humanos por medio de la promoción, estudio, divulgación, formación y capacitación a servidores públicos, así como a la población en general. Con la oportunidad, se buscaría impulsar sinergias y mecanismos de coordinación interinstitucional y concertación social que fomenten el intercambio de buenas prácticas y estándares internacionales para la reducción de las violaciones y el fortalecimiento de la protección y restitución de los derechos de las víctimas.

Es importante redefinir en base a las nuevas realidades de nuestro país, la misión, visión y objetivos institucionales, focalizando el recurso humano como el valor principal de la organización.

Debe ser prioridad de este Organismo Nacional en el marco de una coordinación institucional con los tres niveles de gobierno, lleve a cabo un ejercicio integral de sus funciones, con pleno respeto a su autonomía, a efecto de fortalecer su papel como eje del sistema no jurisdiccional de protección de los derechos humanos en nuestro país, y recuperar con base en el trabajo que se realice y los resultados que se obtengan, la confianza y credibilidad de las mexicanas y mexicanos.

Se debe buscar en todo momento convertir a la CNDH en una opción flexible, ágil, cercana a la sociedad y sujeta a menos formalidades que las vías jurisdiccionales tradicionales, para que las personas que han visto violentados sus derechos fundamentales puedan acudir a la misma a buscar que tales violaciones sean subsanadas, los responsables sancionados y los daños reparados.

En este sentido, se buscará fortalecer la competencia de este organismo público en todo el territorio nacional, para conocer de quejas relacionadas con presuntas violaciones a los derechos humanos cuando éstas fueren imputadas a autoridades y servidores públicos de carácter federal. Las víctimas de presuntas violaciones a derechos humanos deben recibir una atención y solución a sus escritos o expedientes, mediante la conciliación, recomendación o durante el trámite, para su protección y defensa, así como la orientación y remisión a otras autoridades competentes.

Además, se deben realizar acciones de seguimiento y análisis sobre el estado que guarda el cumplimiento de las recomendaciones emitidas por la CNDH por parte de las autoridades, para la reparación, restitución y/o indemnización de los derechos violentados, así como para detectar oportunamente la simulación, omisión, parcialidad y falta de apego en su atención.

Ahora bien, no todos los programas que ha desarrollado la CNDH hasta el momento son malos, pero si se considera necesario el fortalecimiento de los mismos, nuestra tarea será revisar, enriquecer y fortalecer los programas que funcionen, con acciones estratégicas basadas en las opiniones, comentarios, propuestas y sugerencias presentadas por las Organizaciones No Gubernamentales y la Sociedad Civil Organizada.

Aquellos programas que demuestren su inoperancia y falta de efectividad serán cambiados por programas que demuestren llegar realmente a las necesidades de la población y en defensa de la dignidad de las personas.

Por último, el servicio público actual exige establecer métodos y técnicas que permita la planeación estratégica de las acciones basadas en los recursos materiales, humanos y presupuestales que dé como resultado la eficiencia y eficacia de la institución. En este ámbito la CNDH debe aplicar diferentes herramientas que le permitan una operación transparente, sistemática y funcional, entre ellas debe contar con los siguientes sistemas:

1) Un modelo de Presupuesto basado en Resultados que, a diferencia de los presupuestos tradicionales que miden los recursos consumidos de bienes y servicios, mida el impacto que generan en la sociedad, tomando en cuenta los objetivos y metas.

2) El Sistema de Evaluación del Desempeño que es un conjunto de elementos metodológicos para el seguimiento y la evaluación de los programas presupuestarios y su contribución a la consecución de los objetivos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y

3) La Metodología del Marco Lógico que es la herramienta de planeación estratégica que es aplicada para la elaboración de la Matriz de Indicadores para Resultados, en la cual se debe observar los objetivos, indicadores y metas de los Programas Presupuestarios de manera precisa y detallada.

De esta manera, los Programas Presupuestarios deberán ser presentados de acuerdo a la Estructura Programática de cada ejercicio presupuestal, con objetivos claros y vinculados a indicadores, como una respuesta puntual a una situación o problemática que requiere ser atendida y/o solucionada.

No se puede tener un Organismo rico, con un pueblo pobre. Deberemos ajustarnos a los nuevos retos que implican una transformación de México

Todos estos objetivos planteados para toda la administración, se irán cumpliendo durante el desarrollo de la gestión, por lo que, se reflejará una mejora paulatina de los procesos y procedimientos institucionales y el fortalecimiento de los servicios brindados por la Comisión Nacional, acordes a las necesidades actuales y futuras de la sociedad.”

Finalmente, al momento de escribir estas líneas se discutía acaloradamente en el Pleno del Senado la legitimidad e imparcialidad de la terna propuesta por las Comisiones Unidas de Derechos Humanos y de Justicia, misma que estaría compuesta por José de Jesús Orozco, Arturo Peimbert y Rosario Piedra Ibarra, y quien ninguno de ellos logró una MAYORÍA CALIFICADA en dos votaciones consecutivas para llegar a ocupar ese puesto, así aquí les dejo para su valoración y comentarios esta propuesta de UNA VISIÓN DISTINTA PARA LA @CNDH; Al tiempo.

Si tienen alguna duda no dejen de mandarme sus comentarios y con gusto se los responderé.

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