¿Qué pasó en Culiacán?

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Se puso a prueba el Estado mexicano.

También, el Presidente enfrenta el que quizá será el parteaguas de su administración y debe reconocerse que, hasta ahora, la decisión fue la adecuada.

Debe reconocerse también que ayer el Presidente ofreció que, a más tardar el miércoles, se va a explicar paso a paso lo que pasó en Culiacán y será de esperarse que también, a partir de esta explicación, se sustente el porqué de la decisión de no continuar con la detención de Ovidio Guzmán.

Lo que pasó en Culiacán es que a partir de los hechos, gracias a las redes sociales, una gran mayoría de mexicanos aseguraba saber exactamente qué pasó, por qué pasó y cuáles fueron los motivos; se insiste en reconocer que el Presidente sí va a dar un informe detallado que genere certidumbre entre los mexicanos.

La semana pasada se afirmó en este espacio la importancia de la contrarrespuesta del gobierno para demostrar que el Estado mexicano no se rindió.

Quien no comprenda que la confianza y popularidad del Presidente, aun y a pesar de lo ocurrido en Culiacán, se sigue manteniendo en óptimos niveles, entonces, quizá no comprende que esa fortaleza que Andrés Manuel López Obrador tiene rebasa cualquier análisis, crítica y por supuesto denuncia. Es de esperarse entonces que lo que el Presidente informe a principios de semana lo fortalecerá mucho más ante ese público que confía en él y que lo sigue.

Regresando a lo que pasó en Culiacán, es que también probó la fortaleza de percepción y confianza que tienen los mexicanos por las fuerzas armadas y en estos hechos de Culiacán en especial del Ejército mexicano.

No faltaron “charlatanes” que hasta se atrevieron a publicar sobre un supuesto desayuno donde el general Cresencio Sandoval amenazaba con ir a Campo Marte con todos los generales a enfrentar al gobierno. El charlatán en cuestión, en verdad no conoce al Ejército, mucho menos conoce la lealtad que el general secretario tiene por el Presidente y, ya por último y a manera de ironía, el Campo Marte sería el último lugar donde los militares enfrentarían al gobierno.

¡En fin! Lo peor es que en redes todo lo que pasó en Culiacán fue desvirtuado y llevado a las más terribles mentiras, insidias y locuras por mucha gente. Esa maldita necesidad que algunos tienen por erigirse como los únicos sabedores de lo que realmente pasó en un hecho determinado es el motor de las redes sociales.

El Presidente está fuerte ante lo que pasó en Culiacán y los soldados también. No se minimiza el efecto Estados Unidos ante eso; sin embargo, se supone que desde la cancillería ya se hace el control de daños con los gringos; seguramente pronto se definirá cómo fortalecer la relación con ellos y por supuesto que no es un tema menor, es el de mayor efecto con lo que pasó en Culiacán, que lo sabremos a inicio de semana.

Cabo de guardia

En su libro Honor a los Combatientes. La guerra cruel, el teniente coronel francés Jean Pouget, decía: “nosotros, los combatientes, no tenemos los medios para saber si la causa es justa o no… servimos a nuestro país y la Patria siempre es buena…’’

La victoria no le pertenece al soldado, tampoco la derrota. Ambas son el resultado de la política de la Nación.

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@elibarrola

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